Malva Yoga

Vera 408, Villa Crespo, CABA

YOGA NIDRA

Ciclo de Talleres

Del monte a la ciudad

Medicinas para el otoño

Así como cada estación nos proponen los ajustes necesarios para pasar a la siguiente, el
otoño nos muestra la importancia de soltar lo que ya no nos sirve para nutrir nuestros
propósitos y verlos florecer luego.
Durante el otoño la naturaleza tiende a contraerse y replegarse hacia adentro. Es una
estación de transición que nos prepara para pasar el invierno. Nos flexibilizamos ante las
nuevas temperaturas, almacenamos energía y recuperamos nuestras fuentes de calor.
La nutrición se vuelve fundamental para mantener nuestra energía vital y mantenernos
centrados y ordenados.
El otoño nos invita a fortalecer el sistema inmunológico y desparasitarnos para que el
invierno nos encuentre fuertes.

En este encuentro vamos a compartir recursos para llevarlo
a la práctica.
Temas a abordar:

  • Cosecha, secado y conservación de hierbas.
  • Protocolo para desparasitar, diferentes combinaciones según necesidades.
  • Purga final de desparasitación.
  • Plantas para fortalecer el sistema inmunológico.
  • Aprendemos a hacer nuestras propias tinturas madre.
  • Tejido de sahumos.

Finalizamos con una práctica de Yoga Nidra y cuencos.

Valor del encuentro: $20.000.
Promoción para practicantes regulares de Malva: $16.000.
Requiere inscripción previa.
Cupos limitados
Para quién lo desee dispondremos de un grupo de wspp para acompañar el proceso.

Yoga Nidra

O también conocido como el yoga del sueño (porque la conciencia trabaja en un estado intermedio, entre el sueño y la vigilia) tiene como eje principal de la práctica la elección de un sankalpa (del sanscrito se traduce como intención o motivación) es decir, un deseo, un propósito que se repite al inicio y al final de la práctica. Esta intención, motivación o voluntad es personal y se busca que surja desde el corazón, desde el sentir, desde una escucha genuina, sin juicio y sin que medie la razón. 

Es una semilla que plantamos en nuestra conciencia para que crezca, que eche raíces y se fortalezca. La constancia de la práctica es lo que alimenta y nutre esa semilla, lo que la atiende y cuida para que se establezca en nosotros firmemente. Visualizarla con convicción, sintiendo ese propósito cumpliendo, es lo que da la fuerza y genera la vibración para que se manifieste.

 

Bienvenides!